Saturday, June 12, 2010

Errores Mockusianos


La campaña de Mockus puede verse como un éxito o un fracaso, según el punto de vista que se tome.  Sin lugar a dudas es un éxito que todavía haya gente que esté dispuesta a votar por Mockus, muy a pesar de Mockus.  Pero incluso esta visión optimista muestra en sí misma que realmente debe calificarse como un rotundo fracaso.   En los debates presidenciales, el candidato-filósofo-matemático ha sido un verdadero desastre.  Para ser un filósofo es pésimo debatiendo.  Le falta claridad para comunicar sus ideas, y sus constantes pausas desesperan hasta al más convencido de sus seguidores.  Miremos, por ejemplo, el principal tema donde es absolutamente increíble que haya sido capaz de responder a los innumerables papayazos que su contrincante ha dado.

"La campaña de Santos sí tiene propuestas (detalladas, con números y cifras), y Mockus no propone nada."


A primera vista esta crítica parece ser cierta.  Pero, ¿realmente lo es?  El plan de gobierno de Santos tiene muchas cifras y lo que parecen ser muchas propuestas concretas, pero Mockus falló en decir, vehementemente, que lo que algunos ven como una debilidad en su programa de gobierno (algo que también criticaron todo el tiempo en Fajardo, antes de adherir al candidato del Partido Verde) realmente es una muestra clara de lo que Mockus ofrece: no más mentiras en los programas de gobierno.  Hacer promesas es fácil.  No sólo eso, hacerlas con datos en la mano es igualmente fácil, como cualquiera que haya trabajado en el Departamento Nacional de Planeación (o en Minhacienda) o leído un Plan de Desarrollo se puede dar cuenta.  Estos planes de desarrollo no son más que un montón de propuestas, con un puñado de cifras que las fundamentan, y poco o nada de éstas realmente se ponen en práctica.  Lo mismo pasa con el plan de Santos, pero Mockus, poco conocedor de temas económicos, ha sido incapaz de mostrarlo (aunque en el último debate reaccionó por fin en esta dirección... lástima que hayan tenido que pasar 5 minutos de Santos dando cifras y varios silencios del candidato verde para que esto sucediera).  No sólo eso, sólo hay que volver a mirar lo que Uribe prometió en su plan de gobierno.  De todas sus propuestas, la única en la que realmente avanzó fue la que explica realmente por qué lo eligieron: acabar el conflicto.  A esto hay que añadirle que Uribe tuvo durante sus dos gobiernos mayorías parlamentarias, y sólo mediante el uso de prácticas clientelistas que algunos aborrecemos, pudo pasar algunos de sus proyectos de ley.   Santos promete mucho, y muchos puntos son groceramente contradictorios (por más que el modelo de consistencia macroeconómica del DNP, que Echeverry conoce bien y que no dudo ha utilizado personalmente, no sólo para darle un tono de seriedad al programa, sino que probablemente utilizó recurrentemente en sus oficios como consultor antes de apoyar la actual campaña), y otros simplemente idealistas (por ejemplo, cómo piensa exactamente reducir la informalidad? En esto ha sido tan vago y difuso como el mismo Mockus).

Mockus debería haber sido mucho más vehemente en señalar esta diferencia.  El plan de Mockus-Fajardo parece estar centrado en la legalidad y la educación.  Aunque sigo dudando exactamente cómo puede generar el cambio cultural que propone (y no sólo eso, su relativo éxito cuando hay incentivos materiales tan poderosos) en el campo de la educación hay mucho que se puede decir, cifras en mano.

No creo ser muy original, o tener un poder predictivo fuera de serie, para decir que es poco probable que Mockus gane.  Quienes no vamos a votar por Santos podemos entonces votar por Mockus, votar en blanco, o abstanernos.  Dado que yo siempre voto, en este momento estoy dudando si premiar a un candidato tan torpe como Mockus, o votar en blanco.  Aunque mi voto no va a cambiar los resultados, por lo menos intentaré estar tranquilo conmigo mismo.

No comments:

Post a Comment