A casi una semana de las elecciones presidenciales, las encuestas muestran todavía, y de manera consistente, a Mockus y a Santos en la delantera, y es cada vez más improbable que alguno de los dos gane en primera vuelta. En materia económica y en el conocimiento de algunos temas de Estado, Santos parece llevarle ventaja a Mockus, quién, en los más recientes debates y entrevistas ha mostrado su falta de experiencia en temas claves a nivel nacional. Santos genera una amplia animadversión entre los antiuribistas, pero en un país donde el Presidente todavía tiene gran aceptación esto no puede explicar por qué el candidato del partido verde tiene posibilidades reales de ganar. Más bien, el fenómeno se puede explicar por lo que parece ser un rechazo genearlizado a las prácticas politiqueras que, con algo de razón, se le endilgan al candidato del Presidente.
¿Qué puede pasar en si Mockus llega a la Presidencia? Por un lado, da confianza el hecho que Mockus entiende y acepta sus debilidades, y se rodee de expertos en temas fundamentales a nivel nacional. Fajardo sería un excelente Ministro de Educación, y me gustaría ver a Peñalosa más como Ministro de Transporte que como Ministro de Defensa. En materia económica, Salomón Kalmanovitz o Alejandro Gaviria podrían ser miembros activos del gabinete, reforzando así la principal falencia del candidato verde. En general, estar rodeado de expertos en cada uno de estos frentes da confianza al elector preocupado por lo que puede ser una propuesta de gobierno superficial e idealista.
Pero si la principal razón del electorado para votar por Mockus es su transparencia y honestidad y la disposición absoluta que tiene en la lucha contra la corrupción, ¿puede Mockus realmente cambiar la forma como se hace política? La respuesta no es fácil, pero un análisis breve detrás de los incentivos del mercado de políticos puede dar algunas luces.
Un primer cambio que se puede lograr es hacer que la ciudadanía sea responsable del control político. Esto lo puede hacer por medio de pedagogía y de dar ejemplo. En democracias avanzadas esto sucede por medio de organizaciones de individuos y la democratización de internet puede facilitar aún más la labor.
Por otro lado, dudo mucho que logre, en el corto plazo, un cambio en la "oferta" de políticos, caracterizada actualmente por individuos que, en su mayoría utilizan el poder para su propio beneficio. La idea de una democracia con políticos altruistas, cuyo único interés es el bien común del "país" o de su grupo de interés es utópica y en este caso, los incentivos son poderosos. Sin embargo, la historia reciente del país--- y en particular las exitosas alcaldías en Bogotá y en Medellín--- muestra que puede haber un efecto importante sobre la oferta de políticos. Una característica del mercado actual es que hay poderosas barreras a la entrada de políticos honestos, puestas desde adentro por la mayoría deshonesta. El caso de un Presidente honesto--- así como el de un Alcalde honesto--- puede cambiar las expectativas de quienes estén considerando empezar a caminar el curvilíneo camino de la política, y pensar que realmente sí es posible lograrlo (por ejemplo, ¿habría podido Fajardo llegar a la alcaldía de Medellín sin el éxito de Mockus-Peñalosa en Bogotá? ¿Lo habría siquiera intentado?). Intuyo que de llegar Mockus a la Presidencia, una nueva camada de "políticos buenos" podría engrosar la oferta de políticos, y, dado que el mercado está restringido a unos cuantos puestos, sustituir a algunos de los "malos políticos".
Finalmente, Mockus podría también tener un efecto sobre la "demanda de políticos". El elector muestra desinterés cuando es indiferente entre un político malo y cualquier otro: en la práctica sabe que nada va a cambiar y que los dos van a robar o usar el poder para su propio beneficio. Pero si la experiencia Mockus es positiva, esto puede alimentar la demanda de "buenos políticos" que, sumado al efecto sobre la oferta, terminaría por llevarnos a lo que los economistas llamarían un "equilibrio superior", es decir, un estado de la naturaleza que es mejor para la sociedad en conjunto.
Pensando como científico social, me gustaría ver a Mockus ganar: sería una experiencia única para ver qué tanto puede afectar un "buen político" el equilibrio de corto, mediano y largo plazo, y poner a prueba lo que las más simples intuiciones sugieren. Como colombiano espero que el experimento funcione. Dudo mucho que los costos de no hacerlo sean altos, y ojalá más colombianos piensen lo mismo.
A mi también me gustaría ver a Mockus ganar y que no nos dejemos seguir llevando por la idea que "Mockus es bueno pero el país no está preparado para un presidente como él". Sin embargo, cada vez que lo entrevistan o en los debates, sufro mucho por él para que no diga cosas que se puedan malinterpretar!
ReplyDeleteLos asesores deben trabajar muchísimo en ese tema, no sé si será de expresión oral o cómo llamarlo, pero sí se debe mejorar ese aspecto.
Por cierto, qué opinará Mockus de sus teorías del amor? Interesantísimas, aunque esa teoría sobre las relaciones de poder, la última vez que lo intenté y dije "si te quieres ir, pues vete..", el tipo se la tomó en serio y hasta el día de hoy no apareció!
Claro que mi mamá dice que ella la aplica casi que a diario -aquello de recordarle a mi papá el costo de oportunidad de dejarla- y dice que eso es lo que le ha funcionado para llevar 28 años casada.
Jajajaj, las mamás saben perfectamente cómo funciona eso... y tal parece que es un conocimiento que transmiten hábilmente a sus hijas. Es curioso, eso sí, que sólo cuando se casan empiezan a usarlas bien (por lo menos eso puedo concluir de su experiencia tratando de cambiar el poder de la relación... de todas formas suena más bien que su ex tenía todo el poder, y usted hizo una "amenaza no creíble").
ReplyDeletePor otro lado, Mockus, en el debate de La Silla Vacía y NTCN se declaró como un "sociólogo, que sabe de economía del comportamiento y filósofo", o algo por el estilo, así que las teorías del amor de pronto no le suenan tan descabelladas. Ya le pedí la cita para exponérselas. Tal vez logremos meterlas dentro del plan de gobierno también.
Daniel, la práctica hace al maestro! Se requiere varios años de práctica, varios ex-es, varias "echadas" y tusas, para que la amenaza sobre lo costoso que es perderlo a uno sea creíble.
ReplyDeleteFabuloso si el próximo plan de gobierno incluye algo de sus teorías, seguro así nos ganamos otro par de voticos!
Jajajaja, creo que literalmente "un par".
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